Contemplando en la noche

Es de noche y frente mio tengo un árbol de navidad. Sus luces encienden y apagan. En la oscuridad, partes del árbol se iluminan intermitentemente según las lucecitas van intensificando su resplandor.

Dos pasajes del nuevo testamento recorren mi mente. «Esta luz brilla en las tinieblas…» y «Ustedes son la luz de este mundo…» no dejan detenerme en otra cosa en ese momento. Cada vez que una lamparita se enciende su luz ilumina una parte del árbol, pero esas lamparitas prenden y apagan, por lo que el árbol no se ve por completo. Solo silueta cónica con parches de verde, rojo y dorado se ve en la oscuridad de la noche.

Pero luego de un tiempo de contemplar esta escena y que esos dos pasajes disparen miles de pensamientos, paso algo que antes no había pasado, capturando toda mi atención. En un momento todas las luces se prendieron al mismo tiempo y ese árbol tomo vida, en ese momento todo fue luz y esa luz dejo ver todo el árbol por completo.

Me quedo pensando nuevamente y todo se vuelve claro. El pasaje se completa «Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.»

Jesús es la luz que brilla en las tinieblas, y las tinieblas no han podido apagarla. Y esa luz ahora habita dentro de cada uno que lo conocemos. Cuando nosotros dejamos lugar a que esa luz ilumine, es como cuando una lamparita del árbol se enciende. Pero hay un problema, somos inconstantes. Luchamos constantemente entre nuestros deseos y la voluntad de Dios. Cuando Él logra tener la primera plana de nuestras vidas, la luz que habita en nosotros ilumina una parte del árbol, pero cuando la enmudecemos, tapando esa luz, vuelve la oscuridad.

El Señor quiera que en este 2018, al igual que pasó en este arbolito, todos nosotros podamos juntos ser luz en un mundo que cada vez tiene más y más oscuridad. Y como en ese momento, no sea la silueta lo que se vea del árbol, sino que todo este quede iluminado por una luz que puede por sobre cualquier otra cosa.

Que el Señor logré en nosotros su propósito y nos encuentre unanimamente juntos cumpliendo con el mandato de ser la luz del mundo. Que tengan muy felices fiestas!!!!

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