Miedo a morir

Todos en algún momento de la vida tenemos miedo a la muerte, puede ser que nos llegue por el fallecimiento de un ser querido, por el diagnostico de una enfermedad, o solo por pensar que pasara luego de aquel momento por el que todos debes pasar. Todos tenemos ese miedo, pero si conocemos lo que Dios tiene para nosotros y lo creemos en nuestro corazón, esa preocupación excesiva por lo que pasara luego de ese momento desaparecerá.

Primero quiero comentarte algo que te será de mucha ayuda todos los días de tu vida, tanto sea por el miedo a morir o por cualquier situación por la que pases y tengas temor. Ese miedo que nos paraliza, que no nos deja actuar, pensar, ni escuchar lo que Él nos está diciendo. Y Él en ese momento, aunque no lo podamos escuchar a veces, te está diciendo “No temas, yo estoy a tu lado”.

Mira qué grande es Dios que en la biblia que nos da un “No Temas” para cada día del año, porque sabe que el miedo es el gran sentimiento que nos paraliza y nos aleja de él. No solo está el miedo a la muerte, sino el miedo a lo desconocido, a quedar mal, a que pensaran los demás, a que pasara mañana, tantos otros que tratan de gobernar nuestras vidas. Pero Él a cada uno de esos miedos te contesta “No Temas”, recuerda estas palabras, ponlas en lo más profundo de tu corazón, para que la próxima vez recuerdes que Él está a tu lado y no hay nada a que temer. Solo confiar que si el está en nuestro camino, todo será como Él quiere que sea. Y Él nos ama tanto que solo quiere cosas buenas para nosotros, aunque a veces no entendamos porque pasan algunas cosas.

Te voy a contar 4 historias que están en la biblia sobre Jesús y la muerte, como Él nos enseña que no hay que temer, que si creemos de corazón que Él murió por nuestros pecados tenemos un lugar en la eternidad.

Jesús estaba caminando hacia la ciudad de Naín y cuando estaban llegando vio que estaban llevando a enterrar a un difunto. Jesús se lamento mucho de la tristeza que tenia la madre del chico que había muerto. Entonces le dijo a la madre que no llorara y tocando el féretro dijo “Joven, a ti te digo, levántate” y el chico volvió de la muerte.  (San Lucas 7:11-17)

Jesús entra a la casa de una familia cuya hija había muerto, todos estaban muy tristes y lloraban. Pero Él se les acerco y les dijo “No lloren, no está muerta” pero todos se burlaron de Jesús porque la chica ya había fallecido. Él se acerco a la niña y le dijo “Muchacha, levántate” y la chica volvió de la muerte. (San Lucas 8:49-56)

Jesús se entera que su mejor amigo, Lázaro, había muerto. Eso lo entristeció mucho, tanto que llegando a su tumba, porque ya había muerto hace 4 días, Él lloro por su amigo. Pero acercándose a su tumba, dijo “Lázaro, ven fuera” y el que yacía muerto en la tumba se levanto y salió. (San Juan 11:1-44)

Jesús esta vez decidió pasar Él por esa etapa de la vida. Ahora Él estaba en Gólgota pero esta vez no lo encontraríamos caminando y enseñando a la gente, sino que estaría colgado de una cruz en una de las muertes más humillantes que existían en esa época. Sobre su cabeza un cartel que decía “Jesús de Nazaret, Rey de los judíos”. En esa cruz, humillado, murió. Pero luego de 3 días Jesús vence a la muerte y apareciéndoseles a los discípulos los saluda “Paz a vosotros”. (San Juan 19:17-42 / 20:1-31)

La biblia nos cuenta que tendremos un juicio donde se determinara donde pasaremos el resto de la eternidad. El juez es incorruptible, justo e implacable, ese es Dios. Todo aquel que haya pecado será descartado del cielo y será lanzado al infierno. Ninguno de nosotros podría pasar ese juicio, pero te tengo una gran noticia. Nuestro abogado es Jesús. Él al escuchar todo lo que el juez tiene para determinar que nosotros pasaremos la vida eterna en el infierno, Él se levantara y dirá. “Señor juez yo he pagado ya por todos esos pecados, he pagado su fianza. Por lo que no hay causa alguna para condenarlo.”. El juez, como es justo, solo podrá dictaminar que no hay causa aparente para condenarte, ya que tus pecados han sido pagados, por lo que su dictamen será que pases tu vida eterna en el cielo.

Que grandioso es saber y creer firmemente que Dios envió a su único hijo para que muriera por todos nosotros hace más de dos mil años atrás. Y que amor nos tienen que Jesús acepto morir en esa cruz para pagar por los pecados que cometemos, y para que podamos pasar la vida eterna junto a ellos. No podemos más que decir “Gracias” y aferrarnos completamente a quien nos creo y a quien nos ama tanto que dio su vida por nosotros.

Así que NO TEMAS, Él estará a tu lado. Aunque pasemos por ese momento, por ese valle de muerte Él estará con nosotros y tendrás la paz necesaria para atravesarlo de la mejor manera. Porque luego de este paso por la tierra estaremos junto a nuestro creador para adorarlo y alabarlo por toda la eternidad.

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